Historia de Francia



Historia de Francia menu



design

Inicio




Francia en la Edad Contemporánea

En HISTORIAFRANCIA.COM brindamos una reseña de los acontecimientos fundamentales de la Edad Contemporánea para que Ud. conozca los sucesos clave del siglo XIX.

• Primer Imperio

Luego de la reacción termidoriana, los diputados moderados de la Convención establecieron el Directorio (1795-1799) y elaboraron una nueva Constitución. Esta restableció el sufragio censitario y mantuvo la división de poderes, siendo el ejecutivo el Directorio. Durante estos años fue preciso enfrentar los ataques exteriores mediante un ejército fuerte, en el que rápidamente sobresalió Napoleón Bonaparte, un general que obtuvo muchos triunfos militares en Italia y Egipto y que sería recordado por siempre en la historia de Francia. Dada la continua crisis económica y la guerra internacional el Directorio se debilitó. El 18 Brumario (9 de noviembre de 1799), Napoleón dio un golpe de estado, instaurando el Consulado (1799-1804).

Napoleón se convirtió en primer Cónsul, concentrando en sí el poder del Estado. Se sancionó el Código Civil o Código Napoleónico, de gran influencia en la historia de Francia y del mundo entero. Este Código retomó los principios de la Revolución Francesa: igualdad ante la ley, libertades, abolición de privilegios feudales y laicismo. Napoleón tuvo el apoyo de la burguesía y de los campesinos, dado que favoreció el desarrollo de la industria, el comercio y la agricultura. Se reconcilió con la Iglesia mediante el Concordato (1801). Napoleón, figura mítica en la historia francesa, hizo de la nación una potencia económica, política y militar, por lo que las demás monarquías europeas, temerosas del modelo francés, mantuvieron guerras constantes contra este país.

En 1802 el Senado nombró a Napoleón Cónsul Vitalicio y en 1804, Emperador de Francia con carácter hereditario (1804-1814). Napoleón, ejemplo máximo del ascenso social, creador de su propia dinastía y mito de la historia francesa, formó un Imperio que se expandió por Europa. Hijo de la Revolución Francesa, se enfrentó constantemente con las potencias europeas que defendían el absolutismo. Conquistó muchos territorios, como por ejemplo, el del Sacro Imperio Romano Germánico, disuelto por él y transformado en la Confederación del Rin, ahora con las instituciones napoléonicas. Así, gracias a Bonaparte los ideales de la Revolución se afianzaron en Europa y también en América. Para atacar a Gran Bretaña, principal enemigo de la historia francesa, Napoleón impuso el Bloqueo Continental (1806).

En 1812 decidió invadir Rusia, dado que había roto el bloqueo. Sin embargo, esta vez la campaña militar fue desastrosa y los Estados europeos vencieron al ejército francés en 1814. Ya en 1813 habían vencido a Napoleón en Leipzig. Bonaparte abdicó en 1814 y se exilió por un año a la isla de Elba. Retomó el poder en 1815 y gobernó nuevamente durante cien días, hasta ser derrotado en la batalla de Waterloo por el ejército inglés y holandés (1815), una de las batallas más recordadas en la historia francesa. Fue desterrado a la isla de Santa Elena, hasta su muerte en 1821. La historia de Francia no volvería a ser igual después de Napoleón.

• Restauración

En HISTORIAFRANCIA.COM ofrecemos un resumen de la historia francesa en el convulsionado siglo XIX. Vencido Napoleón, se inició el período llamado Restauración: se reestableció la monarquía en Francia. Sin embargo, a pesar del intento de los realistas franceses y de las monarquías europeas por imponer nuevamente el absolutismo, nada quedaría igual en la historia de Francia luego de la Revolución y de Bonaparte. La Restauración fue una reacción conservadora que quiso detener el progreso ya imparable de la burguesía y que intentó devolverle a la Iglesia el poder político. En el Congreso de Viena (1814-1815), presidido por el príncipe austríaco Metternich, se redefinió el mapa europeo y se propuso la defensa de Dios y del Trono.

Dos reyes borbones gobernaron por entonces Francia, Luis XVIII (1814-1824) y Carlos X (1825-1830), último de esta casa real. Luis XVIII, presionado por la élite napoleónica tuvo que aceptar una Constitución que establecía un poder legislativo bicameral (1814). Así, este rey osciló entre el liberalismo moderado y el absolutismo, ya inaceptable en una sociedad burguesa. Carlos X, por su parte, fue mucho más conservador y tuvo que abdicar en 1830 ante la Revolución de Julio.

• Revolución de Julio

La historia de Francia volvió a cambiar cuando en 1830 se produjo en Francia la Revolución de Julio, una revolución liberal que, nuevamente, tuvo enorme influencia en el resto de Europa. La alta burguesía (banqueros, industriales y funcionarios) se rebeló contra la Restauración, a favor de una monarquía constitucional de voto censitario capaz de brindarle poder político y mayor libertad económica. Así, cayó la dinastía de los Borbones y reinó Luis Felipe I de Orleáns hasta 1848.

• Revolución de Febrero y Segunda República

El año 1848 fue un año de revoluciones en Europa. Nuevamente, fue la Revolución de Febrero en Francia la que marcó la tendencia de la llamada “primavera de los pueblos”. El proceso en dicho país se desencadenó a causa de una fuerte crisis económica. Estudiantes, pequeñoburgueses y obreros tomaron distintos sectores parisinos, contra la monarquía constitucional de voto censitario que favorecía a la alta burguesía, monarquía representada por el rey Luis Felipe de Orleáns. Esta Revolución fue otro hecho trascendental de la historia de Francia.

Se proclamó la República por segunda vez, con un gobierno provisional constituido por republicanos y socialistas. Por primera vez en la historia francesa hubo una fuerte impronta socialista y obrera, que asustó al sector más moderado de la burguesía. El gobierno provisional presentó un programa con medidas revolucionarias para Francia y su historia, tales como: sufragio universal masculino para la elección de Asamblea Constituyente y de presidente, abolición de la pena de muerte por motivos políticos, libertad de huelga y limitación de la jornada laboral a diez horas.

Sin embargo, el temor del avance obrero hizo que la burguesía moderada rompiera su alianza con los obreros y se uniera con los elementos monárquicos y católicos, de modo que triunfó la reacción. Se produjo una fuerte represión de los obreros para detener su avance. En diciembre de 1848 se eligió presidente de la Segunda República en Francia mediante el sufragio universal, resultando ganador Carlos Luis Napoleón Bonaparte, dado que la mayoría campesina era conservadora. Fue presidente entre 1848 y 1851. Entonces, si bien se mantuvieron los principios de libertad, igualdad y sufragio universal, ya ineludibles en la historia francesa, los ministros del presidente fueron elegidos por él y no tuvieron que responder ante la Asamblea Legislativa. Además, las medidas sociales fueron restringidas.

• Segundo Imperio

El 2 de diciembre de 1851 Carlos Luis Napoleón Bonaparte, sobrino de Napoleón I, dio un golpe de estado. Estableció entonces un Segundo Imperio (1852-1870) con el nombre de Napoleón III. Quiso emular al héroe de la historia de Francia, aunque desde una ideología conservadora y católica, por lo que suprimió las conquistas sociales de 1848. Su poder estuvo respaldado por la alta burguesía, la nobleza, el clero y los campesinos. Su política fue a la vez autoritaria y en parte liberal, ya que organizó un poder legislativo tricameral, en el que el Congreso, votado por sufragio universal masculino no tenía casi poder.

Napoleón III llevó a cabo una fuerte expansión imperialista en África y Asia, para posicionar a Francia entre las potencias como Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos. Más allá de la mejora económica, el Segundo Imperio fracasó en la lucha por la hegemonía europea disputada en la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871). La derrota francesa de la Batalla de Sedan (2 de septiembre de 1870) hizo que Napoleón III fuera destituido y que el Imperio fuera reemplazado por la Tercera República. Esta guerra dio como resultado, además, la unificación de los estados prusianos, con la creación del Segundo Imperio, a cargo del emperador Guillermo I y del canciller Otto von Bismarck. Francia y su historia recordarán esta guerra por la humillación que significó la derrota y la pérdida de Lorena y Alsacia. Alemania se erigió como potencia económica y militar.

• Tercera República y Comuna de París

Tras la abdicación de Napoleón III se constituyó un gobierno de Defensa Nacional con León Gambetta como ministro del interior, un estadista republicano francés opositor del Imperio que proclamó la Tercera República y la defendió contra las tendencias restauradoras. Fue ministro del interior entre el 4 de septiembre y el 6 de febrero de 1870. Se produjo entonces la primera revolución proletaria de la historia francesa, la Comuna de París, detenida por la represión de la Tercera República Francesa. Se trató de una rebelión popular en París, entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871.

Durante estos dos meses hubo un gobierno revolucionario comunal en la capital francesa, de carácter anarco-socialista. Se propuso la organización de Francia en comunas autónomas, unidas como una federación. Esta revolución fue terriblemente reprimida por las fuerzas de Adolfo Thiers, presidente de la República. Desde 1871 la República realizó una gran labor de reconstrucción nacional, reorganizó el ejército y la armada, y en la política internacional estableció alianzas y amplió su esfera de colonización. La Tercera República culminó el 10 de julio de 1940, con la creación de la República de Vichy, momento trágico en la historia de Francia.




Guardar en del.icio.us

Agregar a Technorati

Diseño Web por Log Technology

El contenido de este sitio web está registrado.